• Juguetes que están hechos de materiales naturales, cuidando además la cualidad de sus formas.
  • Alimentación sana; productos naturales y ecológicos.
  • El uso de materiales didácticos adecuados y de gran calidad. Acuarelas hechas con tintes naturales con las que el niño puede entrar en contacto con el brillo y la verdadera cualidad del color, cera de abeja para modelar, lanas naturales de oveja,…
  • El ambiente se cuida con colores suaves en las paredes, espacio libre para facilitar el juego y el movimiento. Rincones de juego para que el niño pueda elegir.
  • Instrumentos y elementos sonoros adecuados (escala pentatónica) que favorecen el desarrollo auditivo del pequeño. Acompañado por los cantos y juegos de la maestra.
  •  Las estaciones del año y los ritmos de la naturaleza nos envuelven y alimenta.